Aprender Arteterapia

Actualizado: jun 14



Aprender es una tarea que desarrollamos todos los días y que además sucede debido a la naturaleza curiosa e inquisitiva del ser humano. Todos aprendemos todos los días, a partir de las vivencias, situaciones y personas que cruzan en nuestro diario vivir, sin embargo, cuando además de suceder este acto involuntario, se suma el deseo de adquirir y establecer en nuestra mente el conocimiento, el proceso se facilita, se completa y se enriquece de una manera grandiosa, sorprendente y vivificante.

Aprender sobre Arteterapia y poner en práctica el Arte Terapéutico, puede resultar en una total modificación positiva para tu vida y aquí vas a descubrir por qué.

Hacer arte es algo que ha sucedido desde que los primeros seres humanos aparecieron sobre la faz de la Tierra. Cada persona necesita dejar huella, decir "yo estuve aquí", "soy yo", marcar su territorio y hacer presencia haciendo uso de su cuerpo, sus manos, su voz y de las marcas que en el tiempo y en el espacio es posible dejar utilizando sonidos, imágenes, sabores, olores y texturas. Cada quien deseamos ser originales y únicos en nuestro ser y en nuestro hacer, por eso hacemos arte dibujando, pintando, cocinando, esculpiendo, bailando, decorando, jugando, etc. De esta manera, entendemos que hacer arte, lo mismo que aprender, son actos necesarios e incluso involuntarios del ser humano naturalmente curioso, energético, vivo y saludable.



Ahora bien, la psicología se encarga de estudiar la mente, la conducta, los procesos de pensamiento y su vinculo con las emociones del ser humano, analizando, descubriendo las raíces y los patrones y previendo posibles trastornos, esta ciencia se encarga de curar y de promover la salud mental.


Por tanto, si esta disciplina se encarga de cuidar al ser humano y sus manifestaciones de conducta, encontramos que hace uso del análisis y práctica artística para comprender y descubrir las profundidades del alma y la mente del individuo.


Observando las manifestaciones artísticas es posible conocer los motivos, los afectos, los gustos, preferencias, amores, encuentros y desencuentros, vivencias, estados de ánimo, procesos de pensamiento, experiencias que han marcado y dejado huella, así como lugares y cultura, etc., asimismo, a través de las técnicas es posible darse cuenta de la evolución de los materiales, los intercambios comerciales entre lugares y países, que han permitido utilizar una extraordinaria diversidad de colores, pinturas, pinceles, brochas, papeles, telas, maderas, metales, etc., intercambiando recursos de diferentes procedencias.





Muchos materiales en sí mismos, son obras de arte que cuentan historias interesantes y llenas de emoción en los que la aventura, las relaciones familiares y sociales, los recursos económicos, las distancias entre lugares, los medios de comunicación, la moneda en circulación y muchos otros factores se mezclan para finalmente poner a disposición del artista los materiales con los cuales podrá expresar sus pensamientos, emociones e inquietudes.

Por otra parte, el ser humano por naturaleza manifiesta sus estados de ánimo haciendo, o no haciendo, actuando o dejando de actuar y estos procesos son efectuados tanto de manera intencionada como sin la menor consciencia.


Muchos de nosotros, al darnos cuenta de los recursos con los que contamos para expresarnos, pero sobre todo, cuando somos conscientes de la posibilidad de decir y hacer, tomamos la iniciativa y empezamos a buscar, a descubrir, a plasmar, a experimentar, intentando conocernos, sacar a la luz lo que dentro de nosotros cobra cada vez más forma y más volumen.

Podríamos decir que el arte que llevamos dentro ocupa espacio y tiempo y se convierte en realidad a través de nuestro hacer, iniciando en la emoción, pasando al pensamiento a través de una idea que cobra forma de imagen y que a su vez se traduce en objeto. Entonces, el producto de sentir y pensar se materializa, dando por resultado una obra real, ya no imaginaria, que puede ser temporal o efímera, pero que es tangible y capaz de ser experimentada, compartida y analizada por otros seres humanos, que a su vez, pueden verse reflejados en ella, identificando sus propias emociones y pensamientos de una manera empática.

El proceso de hacer arte con el propósito de conocerse, de transformarse, de mantenerse y de retroalimentarse, es el Arte Terapéutico. Usar el arte como terapia, permite entonces conservar el estado de ánimo, mantener una actitud ante la vida, descubrir en el interior lo que inquieta y motiva. Permite también dar forma a la agonía, al éxtasis, al placer y al dolor, a la ira y el enojo así como al amor y a la ternura. Es a través de danzas, música, colores, texturas, sabores, olores, dibujos, juegos, etc., que los más escondidos pensamientos y los más recónditos sentimientos pueden ser traídos al presente para ser observados, disfrutados, contemplados e incluso, modificados, transformados y cambiados.


Hacer arte terapéutico, permite manipular de manera consciente aquello que de otra forma hubiera quedado en la mente o en el corazón.

De la forma explicada, el Arte Terapéutico reúne la comprensión de la conducta a través de los principios de la psicología, el uso del proceso creativo, los materiales, las técnicas y los recursos artísticos y culturales, vinculándolos con el deseo ya sea de auto conocerse o de transformar y hacer mejor lo que se descubre dentro del ser.

El uso del ARTE COMO TERAPIA, ("Art as Therapy") explicado por la Dra. Cathy Malchiodi (2013), en Art Therapy Without Borders, "implica la idea de que hacer arte es, en sí mismo, terapéutico y que el proceso creativo produce una experiencia de crecimiento. Sin embargo, el arte como terapia parte muy cerca de muchos otros enfoques no-terapéuticos, sobre todo en el ámbito de la enseñanza del arte".

De esta forma, es importante señalar, que el estudio y la práctica artística como terapia, difieren del concepto de Psicoterapia de Arte, en el que "se incluye la idea de que el arte es un medio de comunicación simbólica entre paciente y terapeuta, en la que se expresa la personalidad, las emociones y otros aspectos de la experiencia humana. En esencia, en la Psicoterapia de Arte, las expresiones artísticas se utilizan para mejorar los intercambios verbales entre el terapeuta y el cliente. Para ofrecer Psicoterapia de Arte, se requiere una licencia como consejero en salud mental, trabajo social, psicólogía y/o la licencia como terapeuta familiar, debido a que muchos países regulan el uso del término "psicoterapia" a través de licencias o similares".

Aprender, conocer y practicar el arte con el objetivo de mejorar nuestra vida puede y debería convertirse en un hábito vital. Una manera fácil de empezar, es fijar una hora del día en la que se tenga de manera cotidiana la posibilidad de tomar un lápiz, colores, crayolas, etc., lo mismo que podría ser un instrumento musical e intentar reproducir de manera consciente e intencionada nuestro estado de ánimo, con la intención de convertirlo en positivo, grabándolo de esta nueva forma en nuestra mente y emociones.

La única manera de vivir la transformación es intentando, construyendo diaria y constantemente.

"El Arte es la manifestación más sublime del espíritu humano"



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