Duelo...Procesos de despedida


Símbolo de despedida realizado en taller de Arteterapia

Despedirse duele y a veces duele mucho. El apego que se genera a personas, cosas, circunstancias, tradiciones, hábitos, etc., suele ser fuerte y complejo, porque en él se involucran memorias e ingresos sensoriales y percepciones que van más allá de un sólo y necesario rompimiento con aquello de lo que hay que desprenderse.


Según las leyes de la Física clásica, los lugares vacíos siempre son ocupados y nunca quedan huecos, por tanto y al reflexionar sobre esto, siempre he pensado en la forma de llenar mis propios espacios, cuando previsiblemente sé que se han de vaciar, y en todos los casos decido llenarlos con arte, con símbolos y con color, así lo expreso en la publicación titulada "Procesos creativos en terapia".

Duelo en terapia


De manera particular, las redes de apoyo cobran una dulce y esperanzadora importancia en procesos de pérdida, porque son precisamente los seres queridos, quienes han de absorber y acompañar las emociones que se viven y que a veces no se desea llevar a las palabras. Una mirada, un abrazo, una caricia, una sonrisa, son a veces más alentadores que un proceso de terapia en el que se trabaje el duelo, más no se elaboren rituales de despedida.


Un ritual de despedida, es una actividad que requiere una planeación, elaboración, seguimiento, guía y contención, que permitan a la persona procesar aquello de lo que se despide, y abrir nuevos espacios para lo nuevo, lo que se convertirá en querido y necesario, y lo que se atesorará quizá como símbolo de lo que se deja atrás.

En este sentido son los símbolos precisamente con los que se trabaja y se elabora en un ritual de despedida, recordando que cada persona tiene los suyos y es posible seleccionar aquellos que aún sin aparente significado, sean emocionalmente importantes o necesarios.


En arte es posible trabajar símbolos personales, de pareja, familiares y/o grupales, que representen momentos trascendentales que se guardarán en la memoria y en el corazón y que visualmente podrán ser intervenidos para completar una imagen con la que la persona decida recordar, visualizar, conmemorar y celebrar haber disfrutado y transitado.

Las fotografías en los rituales de despedida son particularmente importantes, ya que ayudan en terapia a la reconexión emocional y a la composición de los recuerdos en un conjunto que se guarde en armonía y paz.


Ritual de despedida


En un ritual de despedida se desarrollan básicamente tres fases: la preparatoria, la de reorganización y la de finalización. En la primera, como su nombre lo dice, el terapeuta explora el tipo y la intensidad de las emociones que vive la persona tras la pérdida, así como el momento en el que se encuentra en relación a esta, la disposición a trabajar el duelo y las redes de apoyo, los hábitos y las circunstancias afectivas y en su caso laborales, de manera que se integre a la terapia aquello de lo que la persona se ha de vincular al momento presente con fortaleza, alegría y seguridad, enmarcando sus virtudes y su potencial creativo.

El dolor es como el océano, viene el olas, llegando y fluyendo. Algunas veces el agua es calma, y algunas veces nos sobrepasa. Lo único que podemos hacer es aprender a nadar. Vicky Harrison

En la fase de reorganización es en la que se trabaja con el simbolismo y se elaboran materiales que se irán conformando en objetos representativos y significativos para llevar a cabo la despedida sana y la elaboración de un plan de vida. Es en esta fase en la que por ejemplo, se elaboran cartas sin fin, se dibuja, se cose, se borda, se pinta y se crea mucho más. Todo es bienvenido para el ritual, aunque terapéuticamente se recomiendan actividades a partir de las cuales la persona construya, cree cosas nuevas y utilice materiales con los que encuentre cierto reto, ya sea por novedosos o por interesantes.

Es en la fase de finalización en la que se llega a un evento que la persona puede recordar para siempre y conservar de él un grato y feliz recuerdo, se trata de la ceremonia de despedida, el rito de purificación y el rito de reunión. En la ceremonia de despedida, se recurre a los símbolos creados para romperlos, quemarlos, enterrarlos, dejarlos disolver en agua, etc., seleccionando entre ellos alguno con el que se desee continuar el camino hacia la purificación, que consiste en la limpieza simbólica del cuerpo mediante un baño, dando lugar a una despedida corporal, mental, emocional y espiritual. La reunión consiste en el reencuentro de la persona con su familia, su trabajo y su vida actual, en la que encontrará una cálida acogida y una estabilidad en la que pueda seguir su desarrollo.

Termino con una frase con la que hoy concuerdo, encontrando que el amor y el apego son las causas del dolor, pero a la vez, la razón, la luz, la ilusión, la esperanza y la paz con las que se puede seguir en el camino que se llama vida, asumiendo y responsabilizándose por el alto precio que hay que pagar por amar.

Grief is the Price we pay for love.

"El dolor es el precio que pagamos por el amor".

Reina Isabel II de Inglaterra



Símbolo personal de duelo. "Jesús Lloró. Juan 11:35


¡Sigue mi trayectoria!

Desarrollo mi trabajo como Profesional Pleno en Salud Mental, miembro de AIBAPT y me he certificado como Profesional Clínico en Trauma, además de ofrecer capacitación en la Plataforma Educativa Continente Seis. Lee más sobre mí ¡haciendo clic en este enlace!


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